Daniel Lingenhöhl

 

Una estrella situada cerca del centro de la Vía Láctea perdió su brillo casi por completo y lo recuperó pasados unos meses. Por ahora los astrónomos no encuentran una explicación clara.

Durante 17 años de observaciones, los astrónomos no notaron nada extraño en la estrella gigante VVV-WIT-08. En la primavera de 2012, sin embargo, este astro se oscureció y perdió el 97 por ciento de su brillo de manera súbita. Pasados unos meses lo recuperó y desde entonces no ha vuelto a experimentar más fluctuaciones: un comportamiento para el que Leigh Smith, de la Universidad de Cambridge, y su equipo aún no tienen una explicación clara, según escriben Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

VVV-WIT-08 se encuentra a 25.000 años luz de distancia, cerca del centro de la Vía Láctea. Tiene aproximadamente la masa del Sol pero es una cien veces mayor. Su espectro sugiere que se trata de una estrella gigante relativamente fría, con una temperatura efectiva de unos 3600 kelvin. Fue descubierta gracias a las observaciones del telescopio VISTA del Observatorio Austral Europeo (ESO), en Chile, que a lo largo de los años ha monitorizado unos mil millones de estrellas para analizar sus posibles variaciones de brillo.

«Ocasionalmente encontramos estrellas variables que no encajan en ninguna categoría establecida, en cuyo caso las denominamos WIT, o "¿qué es esto?" [what is this?]», explica el coautor del trabajo Philip Lucas, de la Universidad de Hertfordshire, en declaraciones recogidas por la Universidad de Cambridge.

En el caso de VVV-WIT-08, lo llamativo fue su pérdida casi total de brillo, la cual fue detectada tanto en luz visible como en el infrarrojo. Los investigadores no solo desconocen la causa, sino que tampoco saben si dicho oscurecimiento fue un evento aislado o uno que se repite en largos intervalos de tiempo. Hasta ahora se conocen dos estrellas variables con períodos de recurrencia muy prolongados: Épsilon Aurigae, que se oscurece cada 27 años debido a lo que se cree que es un disco de polvo, y la gigante roja TYC 2505-672-1, que lo hace casi cada 70 años.

A partir de las curvas de luz de VVV-WIT-08, los autores concluyen que sus fluctuaciones no se debieron a cambios en el interior de la estrella, ya que sus propiedades no se ajustan a las variaciones que cabría esperar en una gigante roja ni al parpadeo que experimentan las estrellas más jóvenes. Aparte del episodio de oscurecimiento casi total, la gigante ha mostrado un comportamiento estable en el tiempo, por lo que los investigadores sospechan que algún objeto oscuro y de gran tamaño la habría eclipsado temporalmente. A tenor de los datos, dicho objeto debería superar los 50 radios terrestres y presentar forma elíptica.

Según un modelo, el candidato más probable sería una estrella compañera rodeada por un disco de polvo muy denso. Sin embargo, esa hipótesis no acaba de concordar con las propiedades conocidas de los discos circunestelares: los de las estrellas más viejas no suelen ser lo suficientemente densos para explicar el profundo oscurecimiento de VVV-WIT-08, los de las enanas blancas son demasiado pequeños, y los de las estrellas jóvenes suelen presentar un rasgo distintivo en el infrarrojo que no ha sido observado.

Por estas razones, Smith y su grupo también han considerado la posibilidad de que VVV-WIT-08 tenga una estrella compañera que esté arrancando material de la gigante y que dicho proceso haya generado un denso disco de gas. No obstante, este escenario también plantea sus propias preguntas, ya que, si no se trata de un evento único, su largo período de recurrencia implicaría que la órbita de la estrella compañera tendría que ser enorme y se hallaría por tanto demasiado lejos de VVV-WIT-08 como para arrancar material. La compañera podría ser un cuerpo con una gravedad muy intensa, como una estrella de neutrones o un agujero negro, aunque en tal caso quedaría abierta la cuestión de por qué no se han detectado los rayos X que suelen estar asociados a estos objetos.

Por ahora no hay ninguna explicación concluyente para el oscurecimiento de VVV-WIT-08. Por ello, los astrónomos esperan que las observaciones de VISTA revelen la existencia de otras estrellas con comportamientos similares que puedan contribuir a aclarar el misterio. Según los autores, los datos obtenidos hasta ahora incluyen dos posibles candidatos.

https://www.investigacionyciencia.es/noticias/el-misterioso-parpadeo-de-una-estrella-gigante-19982