Angelica Mora
Nueva York

 

El conflicto Rusia-Ucrania se ensombrece y soplan vientos de guerra.
Millones retienen la respiración ante la posibilidad de que el enfrentamiento se pueda extender al resto del mundo, al unirse otras naciones al conflicto. Ya Estados Unidos, a través del presidente Joe Biden, advirtió a Vladimir Putin que una invasión a Ucrania tendrá “costos rápidos y severos” para Rusia.

LA GUERRA FRIA 

Las distensiones entre Estados Unidos y la Unión Soviética hace tiempo que habían comenzado, al llegar Ronald Reagan a Casa Blanca. Fruto de esas negociaciones fue la firma del Tratado START en julio de 1991 por parte de Mijail Gorbachov, al que le quedaban pocos meses en el Kremlin y un George Bush padre, que llegó a la presidencia después de Reagan.

Esta cumbre fue denominada por muchos analistas como la primera de la "postguerra fría". Gorbachov no sólo planteó el desarme nuclear sino que, empeñado en acelerar el proceso de distensión, anunció en diciembre de 1988 ante las Naciones Unidas una reducción unilateral de 500.000 hombres en las fuerzas armadas soviéticas y la retirada de tropas y vehículos combate de la Europa Oriental.

Pocos meses después, en marzo de 1989 se iniciaron en Viena conversaciones para la reducción de fuerzas convencionales en Europa que culminarían con un acuerdo firmado en Ottawa, Canadá, en febrero de 1990 por los ministros de relaciones exteriores de los países miembros de la OTAN y el Pacto de Varsovia.

REPLIEGUE

Era un repliegue soviético en el mundo. Además de buscar la distensión con los Estados Unidos la Unión Soviética inició una clara política de desvinculación de sus compromisos con sus aliados a lo largo del mundo:
De forma paulatina sin interrupciones, la URSS fue comunicando a sus socios el fin de su apoyo militar y económico.

En Cuba, Fidel Castro tuvo que recurrir al Período Especial en Tiempos de Paz. Nicaragua hizo otro tanto. Angola, se vio afectada con el retiro de las tropas cubanas. Lo mismo sucedió en Mozambique y  Etiopía. ...Todos fueron advertidos que la URSS estaba suspendiendo su ayuda financiera, diplomática y militar.

Por último, el 8 de febrero de 1988, la URSS se comprometió a retirar sus tropas de Afganistán, haciendo efectiva su retirada el 15 de febrero de 1989. La Unión Soviética de Gorbachov se había desembarazado de la mayor parte de sus compromisos en el Tercer Mundo.

Sus consecuencias fueron inmediatas: mayores dificultades económicas en la Cuba de Fidel Castro, fin de la guerra civil en Nicaragua en 1988 y derrota sandinista en las elecciones en 1990, fin de la guerra entre Etiopía y Eritrea y caída del régimen de Mengistu en 1991, derrota del bando prosoviético en Afganistán y triunfo de las guerrillas islamistas en 1992, retirada del ejército vietnamita de Camboya en 1989 ...

CUMBRES

"Tenemos muchas cosas  que discutir" , aseguró  George Bush padre, en su residencia veraniega de Kennebunkport (Maine) al indicar que las cumbres obedecían a una iniciativa personal suya. Las reuniones fueron confirmadas pocos momentos después por la televisión soviética.

La primera ministra británica Margaret Thatcher consideró una excelente noticia el anuncio de las cumbres. Un vocero de la gobernante dijo: Es una excelente noticia dada la necesidad de llegar a acuerdos sobre varios problemas, incluido el del Golfo.

La primera Cumbre, entre las dos superpotencias se realizó el 31 de octubre de 1989 en Washington. La segunda entre George Bush y Mijail Gorvachov, se llevó a cabo en Moscú dos años después.

MOSCU

Estando en Radio Martí, tuve el privilegio de viajar en 1991 con la comitiva oficial del viaje del Presidente George Bush Padre y la Primera Dama, Bárbara Bush. Como Jefa de Corresponsales, enviada por el director de la emisora, Rolando Bonachea, tuve el privilegio de informar sobre la trascendental reunión.

El viaje fue algo inolvidable para una periodista por la parte noticiosa, por acompañar a Bush y su comitiva y porque estaba viendo algo realmente nuevo, como era visitar la Unión Soviética antes de su desintegración. Allí supe -por mis credenciales- que me llamaba en ruso "Ahkejinka Mopa". Lo de Mopa me daba risa porque "mopa" ,o coleto en Venezuela, es un trapero para limpiar pisos.

En esa Cumbre de Moscú se firmó el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START por sus siglas en inglés) . El START requirió que cada superpotencia redujera la cantidad de ojivas nucleares que poseían en por lo menos una cuarta parte y que se implementaran procedimientos para verificar que ambas partes cumplirían lo tratado. Los moscovitas se portaron de forma maravillosa con nosotros los visitantes. Después de las reuniones salíamos a recorrer la ciudad y nos encontrábamos con gente amable, que no nos permitían hacer cola para entrar a los sitios públicos.

En una ocasión, en que un grupo de periodistas -entre ello Tomasito Regalado- quisimos ponernos en una cola para entrar a MacDonald, no lo permitieron. Nos tomaron a todos de la mano para conducirnos al mostrador donde pedimos nuestras hamburguesas. Tampoco quisieron en la caja cobrarnos por lo consumido y nos seguían por las calles, a prudente distancia "admirándonos".

Me pasó una cosa curiosa: un grupo de mujeres, con sus clásicos pañuelos en la cabeza, me hicieron señas desde una plaza. Crucé la calle y me acerqué a ellas. Me entregaron una carta, que un intérprete me pidió que se la entregara al Presidente Bush. Me sentí tremendamente comprometida. Luego al regreso, al juntarme con la comitiva, me acerqué a uno de los edecanes de Bush, le entregué el papel y le di el recado que me habían pedido.

Para mi sorpresa, el funcionario sacó una pequeña máquina copiadora portátil de su maletín y pasó la carta por el sistema. Luego de copiarla me dijo si quería quedarme con el original. Le dije que sí y hoy tengo en mi estudio enmarcada -en medio de otros recuerdos- la copia de uno de los pedidos de Ucrania, hecho a Estados Unidos para liberarse de la Unión Soviética.

Fuimos a Kiev, donde hay un enorme monumento a la Madre Patria y otro impresionante en memoria de los fundadores de la ciudad. Visitamos el palacio de Leningrado, donde se conserva la colección de joyas, en forma de pequeños huevos de Tifany, que el joyero de ese nombre hacía para la familia del zar. Visitamos mercados llenos de novedades, entre ellas las famosas matroskas, la muñecas rusas.

Nuestro corresponsal de Radio Martí, Yuri Mitunof, me llevó a un bosque cerca de Moscú donde me mostró el sitio donde se decía estaba enterrado el zar y su familia. En verdad, no le creí mucho. Pero, algunos años después efectivamente se informó que se habían hallado los restos de la infortunada familia imperial en el bosque, señalado por nuestro corresponsal ruso.