EL SOCIALISMO EN EL PODER EN COLOMBIA Y ECUADOR

Cosme Beccar Varela

Ya he publicado en numeros anteriores de "La botella al mar" varios artículos de Colombia en los cuales se revela la perfidia del "acuerdo" firmado por el presidente Santos con los asesinos de las FARC y cómo ese "acuerdo" implica darles un poder político inaudito a los guerrilleros comunistas y narcotraficantes que asuelan el país desde hace decenas de años y cómo, en realidad, ni siquiera implica el desarme de ellos ni contiene previsión alguna para liberar a los secuestrados que esos miserables mantienen en sus reductos selváticos, ni tampoco cómo se habrá de reparar el daño inmenso que les causaron.

También he destacado el papel ambiguo y traidor de Uribe, que fingió ser opuesto a ese acuerdo pero es él quien puso en el poder al traidor Santos y él, que propició el referendum en el cual el pueblo colombiano lo rechazó, luego de ese rechazo, en vez de exigir la inmediata suspensión de las "conversaciones" entre el gobierno colombiano y los cabecillas de las FARC en La Habana, bajo el control de Raúl Castro, permitió que continuaran hasta llegar a un segundo "acuerdo final" peor que el anterior rechazado por el voto popular.

Han pasado algunos meses desde este segundo "acuerdo final" y ahora las FARC empiezan a gozar de los privilegios que les otorga el gobierno de Santos.

Y ahora, con el fraude que se está consumando en Ecuador, ese desdichado país, salvo un milagro, quedará en manos de un nuevo Correa, tan de izquierda como él, cuyo nombre es todo un símbolo: Lenin Voltaire Moreno. El fanatismo revolucionario, obviamente le viene al potencial tirano de Ecuador desde la cuna. ¿Qué padre que no sea un fanático enemigo de la Iglesia y de la civilización cristiana le puede poner semejante nombre a su hijo?



 

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