ODA A OSCAR ELIAS BISCET

Por Alfredo Cepero

Miami, 1 de febrero, 2004

Las estrellas ya tienen competencia en la Tierra,

porque tu luz ilumina la noche de la Patria.

Una noche que tiene cuatro décadas largas

arrancando a mi pueblo dignidad y esperanza.

Sin embargo, no importan los caminos perdidos,

ni el silencio asesino que mató las palabras

que contaran certeras la tragedia cubana

a un mundo indiferente donde “nadie escuchaba”.

Porque tú, Oscar Elías,

con tu voz estentórea que defiende y acusa,

tu gesto de patriarca y tu nombre de biblia,

eres camino de la Cuba inconclusa

y profeta esperado de la cubanía.

Eres protector de la vida

en el feto que vive en el vientre materno,

el niño que añora una escuela sin dogmas

y el obrero que reclama un salario sin miedo.

Eres principios sin compromisos

que hagan mentira de tu verdad,

que no recuerden los oprimidos

y burlen tu sueño de libertad.

Eres justicia sin excepciones

que abran las brechas de nuevas lacras

dejando impune las violaciones

que han hecho infierno de nuestra patria.

Eres cubano sin exclusiones

que pongan freno a la Patria Nueva.

Le hablas a todos los corazones

y en tu aritmética no existe resta,

cuando convocas sin dilaciones

para el banquete y para la siembra.

Oscar Elías, Reloj de Patria

que marca el tiempo de la esperanza.

Tu Cuba es grande y universal,

todos sus hijos son bienvenidos

para que andemos todos unidos

hacia una tierra de libertad.

 

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