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Sí, ganó el candidato de Mariela Castro y el de Hugo
Chávez, también el de una gran población latina en Estados Unidos, que no
sabiendo cómo derrocar las dictaduras que imperan o imperaron en sus países,
se fueron a construir otra en el Imperio que les dio cobijo, ayudas sociales
sin trabajar, y por cierto, que todavía no los ha legalizado a una gran
mayoría de ellos. Demografía, vientres que paren por no reventar, para que se
los críen los que pagan impuestos.
Otros que votaron por Obama son los niñatos de papá
y mamá, a los que sus padres les han pagado la carrera hasta el último
centavo, y todo el mundo sabe lo caras que son las carreras en Estados
Unidos, y que no han tenido que sufrir los horrores del comunismo, porque sus
padres los liberaron de ellas. Y así les pagan. Para colmo chantajean a sus
padres con los nietos para que se conviertan al islamismo, digo, al obamismo.
Votaron por Obama además los cubanos de nueva
generación, los del cuchillo entre los dientes, los que quieren vivir entre
Miami y Cuba, haciendo negocete de mulas, y viviendo del cuento, a costilla
del sudor y de la sangre de los que trabajan en Estados Unidos y de los que
mueren en las cárceles castristas.
Y claro, como el mundo es cada vez más un verdadero
estercolero, y Estados Unidos ya es el bidet donde se lavan el trasero y las
patas lo peor de este mundo, no podía ser de otra manera.: Ganó el inepto,
aunque populachero, el de la deuda impagable, ¿les recuerda algo eso a los
cubanos?
En cuanto al Tea Party y el Partido Republicano, una
basura reaccionaria el primero, y una antigualla el segundo. Por eso
perdieron. Salvo de todo eso al candidato Romney, pero no tuvo agallas, fue
elegante, y la elegancia no se usa. ¿O no han visto la fealdad asombrosamente
chabacana de los desfiles de moda últimamente? Todo se resuelve con unas
licras negras y cualquier trapajo encima.
Un mormón, que hablaba francés, vivió dos años en
Francia, un empresario rico, que sabe cómo sacar una empresa adelante, pero
tal vez no un país. De todos modos no le dieron la oportunidad de probarlo.
Obama es peor, ni empresario, ni presidente, un
fantoche de la izquierda rabiosa, y del peor Hollywood, un representante de
toda la hipocresía de este maldito y aburrido planeta en el que vivimos.
Bueno, volvamos al arte, y al erotismo, y a la
poesía, ¿y por qué no a la pornografía? Siempre será mejor que la política.
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