CANTO A LAS DAMAS DE BLANCO

Por Alfredo M. Cepero

 

Negros nubarrones de miedo y rencores

cubren hoy de luto nuestra Cuba amada.

 

Son muchos los años, son muchos los presos

y muchos los muertos de esta lucha larga.

 

Por eso parece que nada se mueve

en el laberinto de esta noche amarga.

 

Los niños no ríen, los viejos acatan

y los jóvenes huyen a playas lejanas.

 

Todo se ha perdido, dirían aquellos

que no han conocido nuestra Damas Blancas.

 

Que no son tan blancas, sino un arco iris

de blancas y negras y azúcar mulata.

 

Deleite de todos, porque cuando marchan

nunca fue más bella la mujer cubana.

 

Pero no se engañen con su aspecto frágil

los que a Cuba oprimen con odio y con saña.

 

Porque estas mujeres son brazo y coraje

de nuestra aguerrida legión libertaria.

 

Son damas de flores y damas hierro.

Son hijas de Gloria, Leonor y Mariana.

 

Son damas sin miedo que retan tiranos

en su ardua tarea de acción y palabra.

 

Son damas de fuego, para hacer más puro

el  incierto camino de la democracia.

 

Son damas de pueblo que invitan a todos

al amplio banquete de nuestro mañana.

 

Son sol deslumbrante de amor y esperanza

que ilumina el cielo de la nueva patria.

 

 

COMENTARIOS


Comentario
*El Administrador de la Nueva Nacion se reseva el derecho de no aprobar comentarios inapropiados.
 
Missing Image