LA BIENVENIDA DE MONTANER A MILANES

Por Alfredo M. Cepero

Director de www.lanuevanacion.com

 

Me había hecho el propósito de no opinar sobre la presentación de este personaje en Miami porque—aunque ha ocupado la atención y dividido literalmente en dos a la comunidad cubana del sur de la Florida—no me parecía un factor determinante en la lucha por nuestra libertad. Pero cuando un periodista y político de la notoriedad de Montaner le da la bienvenida al apologista y alabardero de una tiranía que ha destruido tantas vidas no podía quedarme callado so pena de convertirme en cómplice de esta inaudita falta de sensibilidad ante el dolor del exilio cubano.

 

No voy a especular sobre los motivos del periodista para extender una bienvenida a este sujeto ni a negarle el derecho a expresar su pensamiento. No siempre he estado de acuerdo con lo que considero su enfoque conciliador con respecto al régimen de La Habana. Ahora bien, había mantenido silencio en consideración a su trayectoria como activista en la lucha por nuestra libertad. Pero esta vez el señor se pasó de la raya y mi abuelo guajiro me enseñó que, con el perdón del pintoresco animal, donde se cae el burro se le dan los palos.

 

Empecemos por Pablo Milanés. Este es un músico cuyo arte supuestamente nada tiene que ver con la política pero que en noviembre de 2003 declaró al periódico El Universal, de México: “El Presidente Fidel Castro representa un ejemplo para América Latina”. Que el 17 de agosto de 2006, dedicó a Fidel Castro su concierto en el Auditorio Nacional de Ciudad México. Que, con motivo de la renuncia del tirano moribundo, declaró: “La acción de Fidel demuestra grandeza…Me recuerda a la renuncia de Nelson Mandela”. Y que en época tan reciente como hace menos de cuatro años, en diciembre de 2007, cantaba las loas al tirano en el Teatro Mella de La Habana.

 

Ahora veamos algunos segmentos del mencionado artículo. El periodista cita una entrevista de Milanés con Univisión donde éste último dice que no tiene inconveniente en cantarle a las Damas de Blanco y que es un revolucionario crítico comprometido con el sistema socialista. Expresión hipócrita de un ente que no es revolucionario, ni crítico, ni socialista sino un oportunista despreciable que ha echado una panza grotesca disfrutando de las prebendas y privilegios que trae aparejado arrodillarse ante los tiranos.

Sin embargo, el articulista utiliza una exclamación de Bravo cuando se refiere a las declaraciones del cantante y apunta que Milanés acepta la pluralidad y las diferencias dentro de una sociedad en la que muchas personas honorables tienen opiniones distintas. No caben dudas de que Montaner le ha extendido un certificado de honorabilidad a un esbirro que, a manera del Flautista de Hamelin, ha utilizado su talento y su guitarra para encantar multitudes y contribuir a mantenerlas en la esclavitud. Ignoro que sustancia alucinante habrá ingerido Montaner para decir tamaña barbaridad pero no tengo dudas de que si la sigue ingiriendo perderá todo vestigio de credibilidad.  

 

Porque este Pablo no es un Pablo cualquiera que se sometió porque le faltó el valor para enfrentar el tsunami totalitario del castrismo. Es Pablo Milanés, el ídolo de multitudes que ha puesto su popularidad al servicio del holocausto que ha destruido a nuestra patria. Y afirma estar dispuesto a cantarle a las Damas de Blanco porque es una rata que, como tantas otras por estos días, está abandonando el barco antes de que llegue el inminente naufragio. Se prepara para utilizar la moneda de cambio de su sumisión para preservar privilegios en un futuro gobierno. ¡Que asco!

 

Mas adelante el articulista analiza las declaraciones de Milanés diciendo: “Mi impresión es que por la boca de Pablo están hablando cientos de comunistas cubanos que se consideran verdaderos reformistas”. Y sin dudas habrá muchos mas reformistas cuando se acerque la hora del ajuste de cuentas. Junto a muchos de ellos tendremos que trabajar para superar esta tormenta de odios de más de cincuenta años y poner fin a la orgía de opresión y de sangre. Pero esa rama de olivo no puede ser extendida de manera indiscriminada a los principales responsables de nuestra tragedia entre quienes se encuentran tipos de la mala calaña de Pablo Milanés que, aunque no fueron gobierno, contribuyeron a su permanencia.

 

 En otro párrafo, el periodista se dirige a los opositores internos y manifiesta: “Los demócratas de la oposición deberían hacer un esfuerzo por entender el fenómeno. Pablo Milanés y con él seguramente cientos de miles de personas que se consideran ‘revolucionarias’ no son enemigos”. Muy bien, ya es hora de que esos cientos de miles que no son enemigos empiecen a demostrar su amistad protegiendo a las Damas de Blanco y a los cientos de opositores que son hostigados y encarcelados todos los días ante la indiferencia de la mayoría del pueblo. Sin esa indiferencia hace rato que la tiranía habría desaparecido.

 

Por otra parte, son muchos los opositores demócratas de la oposición interna que no creen en la amistad de los comunistas. Me remito solamente a dos que han vivido y padecido el aparato de represión de la tiranía. El primero, el Dr. Oscar Elías Biscet se refirió al tema en un artículo publicado en esta página bajo el título de El Proyecto de Nación de la Fundación Lawton donde afirma: “Por eso les digo a los cubanos que se resistan a los cansados, a los fracasados, a los débiles en amor patrio, a los carentes de esperanzas y de amor propio, a los traidores, y sean protagonistas de su propia historia para ser un pueblo libre.”    

 

Otro opositor de los que no claudican, Jorge Luís García Pérez (Antúnez), formulo unas recientes declaraciones que publicamos en esta pagina bajo el título de Cuestiona Antúnez ‘El Camino del Pueblo’, donde dice: “Pero reitero que un dialogo sin voluntad política de la otra parte es estéril e inútil, un dialogo con quienes no nos reconocen como entes sociales, ni como personas, es como decía Bolívar ‘arar en el mar’.”

 

No puedo concluir sin diferir de la interpretación dada por el articulista a la alianza de conveniencia entre los comunistas y Fulgencio Batista en su primer período de gobierno. En este sentido le dice a los cubanos de la nueva generación que: “En esa época, de impetuoso crecimiento por cierto, los comunistas batistianos defendían la pluralidad y así llegaron al gabinete de gobierno dos ministros de esa cuerda política”. Esta falsa interpretación de nuestra historia es negada de manera rotunda por la realidad de aquel momento y por la conducta posterior de los comunistas en su alianza con Fidel Castro.

 

Quienes no somos tan jóvenes y hemos leído algo sobre nuestra historia política no nos dejamos engañar por el cuento de Montaner. Sabemos que esto es una fábula para justificar su bienvenida a Miami a este cipayo de los Castro. Que Batista se paró sobre las bayonetas para chantajear a los dirigentes políticos y obligarlos a que respaldaran sus aspiraciones a la presidencia en 1940. Y que los comunistas, por otra parte, se vistieron de ovejas democráticas porque no tenían apoyo popular y carecían del respaldo militar para llegar al poder por la fuerza.

 

Andando el tiempo, el dictador y los comunistas contribuyeron al ascenso al poder de los demonios de Biran y su cohorte de vándalos. Batista aferrándose primero al poder y después huyendo como un cobarde. Los comunistas mostrando sus colmillos de lobos esteparios cuando el tirano pactó con Moscú para neutralizar cualquier ataque procedente de Washington y ya no necesitaban llegar al poder pretendiendo ser ovejas. Atribuir a Batista y a los comunistas respeto a los principios democráticos es una farsa que no se la traga nadie. La Cuba futura merece mejor suerte que la sufrida a causa de la conducta destructiva y nefasta de nuestros dictadores y sus lacayos comunistas. Milanes es hijo putativo de todos ellos y Montaner lo defiende a sabiendas en un acto que merece el desprecio imperecedero de los cubanos que amamos la libertad. 

 

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COMENTARIOS


DEBERÍAMOS SER MAS TOLERANTES Y NO PONERNOS EN EL MISMO LUGAR QUE LOS QUE NO LO HAN SIDO NUNCA, AUNQUE TENGAMOS MUCHAS RAZONES PARA NO SERLO, ha llegado la hora de que TODA la sociedad cubana de afuera y de adentro, asuma su destino de forma pacífica Y racional sin seguir siendo adversarios. Cuba y el exilio deberían ser un solo pueblo. Me dá verguenza ajena ver como se expresan algunos cubanos del exilio. Apoyo una vez más a Carlos A. Montaner, porque es un ejemplo de tolerancia y dignidad. Y sí, es verdad que hay muchos cubanos que tienen en su alma un Fidel Castro,aunque esten en la orilla de la libertad... AnaVM
Hace 957 dias.

Este artículo merece una felicitación. Dios permita que los cubanos abran los ojos porque los comunistas nos están invadiendo hace mucho tiempo. Estoy en desacuerdo y desepcionada del periodista Carlos Alberto Montaner. No entiendo la razón por la cual ha asumido esa posición con el comunista Milanés. Alma Rosa Gil.
Hace 958 dias.

Carlos Alberto Montaner merece todo mi respeto, Ana Valdés-Miranda Crespo
Hace 958 dias.

Muy bueno su articulo, como todos los suyos, pero imperdonable lo de Montaner, por gente bailando la cuerda floja, llevamos 52 años sufriendo por nuestra patria. Da verguenza que Montaner, quien hablo hace unos dias en la presentacion del libro de Valladares, ahora hable "maravillas" de los comunistas.
Hace 959 dias.

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