CUANDO UN AMIGO SE VA

Por Oscar Peña

Lo voy a extrañar muchísimo.

Siempre el reconocimiento, la distinción, el recuerdo, el homenaje y las flores son válidas en cualquier momento a los que se van y dejaron una estela, pero no es mala idea, si en vida, les damos dosis. Yo personalmente lo hice con Ricardo Bofill.

¿Era un hombre perfecto? No. ¿Existen? No. Sin embargo, era de esos casos en que se veían más las virtudes que los defectos.

Además uno agradece tanto poder contar con un amigo con gran cerebro, entendimiento, agudeza, talento, capacidad, luces, valentía y lealtad como tenía él que yo obviaba los defectos.

Estábamos horas conversando y discutiendo en nuestros tiempos libres y los dos nos quedábamos con ganas de seguir. Era siempre un placer. Notare mucho su falta. Fueron 40 años de reciprocidad donde ambos nos dimos amistad, valoración y respeto.

En vida:

-hace tres años empezamos a notar un deterioro de su salud y preparamos un gran acto de reconocimiento a su legado en los salones del Miami Dade Collegue, donde hablaron ante él, exaltando su gran activismo cívico ilustres cubanos del exilio y colegas de lucha, y el alcalde de la ciudad de Miami personalmente le entregó una placa designando la fecha como el "Día de Ricardo Bofill". Asistió toda la prensa

-Posteriormente reunida la dirección del CCPDH en su casa con su presencia y para aliviarlo de presiones, compromisos y activismo que no podía realizar, se hicieron una especie de elecciones internas y soy seleccionado para sustituirlo como presidente del comité cubano pro derechos humanos y el quedo como el de honor. Rendi homenaje y respeto a él en vida nunca acatando públicamente ese cargo.

-Unos 10 días antes de su fallecimiento fue su cumpleaños y un grupo de amigos se lo celebró en su casa. El era como un niño cuando vio a Ofelia Acevedo la viuda de Payá llegar con un kake, a Juan Antonio Blanco de la FNDH con las croqueticas y refrescos, al histórico activista de derechos humanos del exilio Siro del Castillo Castillo, al profesor Enrique Patterson, a la activista Janniset Rivero, al ex-preso político del grupo de los 75 Pedro Pablo Alvarez Ramos, al abogado Juan José López Diaz, a Rodolfito González, Augusto Rodriguez y tantos otros del grupo de amigos y luchadores que siempre lo admiraron mucho.

Descansa en paz amigo.

"Cuando un amigo se va

queda un espacio vacío
que no lo puede llenar
la llegada de otro amigo.
Cuando un amigo se va
queda un tizón encendido
que no se puede apagar
ni con las aguas de un río.

Cuando un amigo se va

se queda un arbol caído

que ya no vuelve a brotar

porque el viento lo ha vencido.

Cuando un amigo se va

queda un terreno baldío.

Alberto Cortez

 

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