PARTIDO REVOLUCIONARIO CUBANO

El Partido Revolucionario Cubano (PRC) fue una organización política creada por el Apóstol de la Independencia de Cuba José Martí el 10 de abril de 1892.

 

CONCEPCIÓN Y CREACIÓN

 

El día 3 de enero de 1892, en el Club San Carlos de Cayo Hueso (Key West), José Martí dio a conocer a José Francisco Lamadrid, José Dolores Poyo y al Coronel Fernando Figueredo Socarrás, su idea de fundar el Partido Revolucionario Cubano (PRC), conocido también como el Partido Revolucionario Cubano-Puertorriqueño. En una reunión presidida por José Martí en Nueva York, se discuten y aprueban las Bases y Estatutos del Partido Revolucionario Cubano, el 5 de enero del mismo año. El 10 de abril de 1892 se proclamó el PRC.

 

OBJETIVOS

 

En el preámbulo del acta se expresaba que:

 

"El Partido Revolucionario Cubano (PRC) no se proponía perpetuar en la República Cubana, que aspiraba a fundar, el espíritu autoritario y la composición burocrática de la Colonia, sino fundar un pueblo nuevo, capaz de vencer por el orden del trabajo real y el equilibrio de las fuerzas sociales los peligros de la libertad repentina en una sociedad compuesta para la esclavitud".

 

BASES DEL PARTIDO REVOLUCIONARIO CUBANO

 

Artículo 1.

El Partido Revolucionario Cubano se constituye para lograr, con los esfuerzos reunidos de todos los hombres de buena voluntad, la independencia absoluta de la Isla de Cuba, y fomentar y auxiliar la de Puerto Rico.

Artículo 2.

El Partido Revolucionario Cubano no tiene por objeto precipitar inconsideradamente la guerra en Cuba, ni lanzar a toda costa al país a un movimiento mal dispuesto y discorde, sino ordenar, de acuerdo con cuantos elementos vivos y honrados se le unan, una guerra generosa y breve, encaminada a asegurar en la paz y el trabajo la felicidad de los habitantes de la Isla.

Artículo 3.

El Partido Revolucionario Cubano reunirá los elementos de revolución hoy existentes y allegará, sin compromisos inmorales con pueblo u hombre alguno, cuantos elementos nuevos pueda, a fin de fundar en Cuba por una guerra de espíritu y método republicanos, una nación capaz de asegurar la dicha durable de sus hijos y de cumplir, en la vida histórica del continente, los deberes difíciles que su situación geográfica le señala.

Artículo 4.

El Partido Revolucionario Cubano no se propone perpetuar en la República Cubana, con formas nuevas o con alteraciones más aparentes que esenciales, el espíritu autoritario y la composición burocrática de la colonia, sino fundar en el ejercicio franco y cordial de las capacidades legitimas del hombre, un pueblo nuevo y de sincera democracia, capaz de vencer, por el orden del trabajo real y el equilibrio de las fuerzas sociales, los peligros de la libertad repentina en una sociedad compuesta para la esclavitud.

Artículo 5.

El Partido Revolucionario Cubano no tiene por objeto llevar a Cuba una agrupación victoriosa que considere la Isla como su presa y dominio, sino preparar, con cuantos medios eficaces le permita la libertad del extranjero, la guerra que se ha de hacer para el decoro y bien de todos los cubanos, y entregar a todo el país la patria libre.

Artículo 5.

El Partido Revolucionario Cubano no tiene por objeto llevar a Cuba una agrupación victoriosa que considere la Isla como su presa y dominio, sino preparar, con cuantos medios eficaces le permita la libertad del extranjero, la guerra que se ha de hacer para el decoro y bien de todos los cubanos, y entregar a todo el país la patria libre.

Artículo 7.

El Partido Revolucionario Cubano cuidará de no atraerse, con hecho o declaración alguna indiscreta durante su propaganda, la malevolencia o suspicacia de los pueblos con quienes la prudencia o el afecto aconseja o impone el mantenimiento de relaciones cordiales.

Artículo 8.

El Partido Revolucionario Cubano tiene por propósitos concretos los siguientes:

I.

Unir en un esfuerzo continuo y común la acción de todos los cubanos residentes en el extranjero.

II.

Fomentar relaciones sinceras entre los factores históricos y políticos de dentro y fuera de la Isla que puedan contribuir al triunfo rápido de la guerra y a la mayor fuerza y eficacia de las instituciones que después de ella se funden, y deben ir en germen en ella.

III.

Propagar en Cuba el conocimiento del espíritu y los métodos de la revolución, y congregar a los habitantes de la Isla en un ánimo favorable a su victoria, por medios que no pongan innecesariamente en riesgo las vidas cubanas.

IV.

Allegar fondos de acción para la realización de su programa, a la vez que abrir recursos continuos y numerosos para la guerra.

V.

Establecer discretamente con los pueblos amigos relaciones que tiendan a acelerar, con la menor sangre y sacrificios posibles, el éxito de la guerra y la fundación de la nueva República indispensable al equilibrio americano.

Artículo 9.

El Partido Revolucionario Cubano se regirá conforme a los estatutos secretos que acuerden las organizaciones que lo fundan.

 

 

JOSE MARTI RODEADO DE LOS TABAQUEROS DE IBOR CITY

Los "estatutos secretos" establecieron una organización muy sencilla, ya que podían fundarse todos los clubes que se estimaran convenientes, con independencia los unos de los otros, siendo su labor principal la recaudación de fondos, para lo que existía una contribución voluntaria de un tanto por ciento de los sueldos o jornales de los miembros.

 

Los presidentes de los clubes de cada localidad constituían un Cuerpo de Consejo y las elecciones se celebraban anualmente, cubriéndose los cargos de los clubes y designándose igualmente el delegado, el secretario y el tesorero, que eran la máxima representación del Partido. El delegado tenía plenos poderes, aunque Martí periódicamente realizaba visitas a los clubes e informaba de la parte de labor que podía darse a conocer.

 
El periódico Patria, vanguardia del Partido.

El principal medio de difusión del PRC, fue el Periódico Patria, creado por Martí con el fin de exponer sus ideas sobre Cuba y la Guerra, así como para dar a conocer las actividades del exilio cubano.

El Partido funcionó de modo eficaz y el secreto fue absoluto, pues se utilizaron claves para la correspondencia, lo que permite comprender la extraordinaria labor que culminó en la independencia de Cuba de España y a la que se dedicó Martí hasta su muerte en Dos Ríos, el 19 de mayo de 1895.

 

Al principio de la ocupación de la Isla por los Estados Unidos, una de las tareas que desempeñó a cabo el Gobierno Ocupador fue la disolución del PRC, así como del Ejército Mambí, para asegurar que el pueblo no tuviera guía, en cualquier cuestión de rebeldía. El que estaba al frente del Partido en esos tiempos era Don Tomás Estrada Palma, posterior presidente.

 

Partido Revolucionario Cubano

Líder

José Martí

Fundación

10 de abril de 1892

Disolución

1902

Sede

La Habana

Ideología política

Nacionalismo cubano

Publicación

Periódico Patria

 

 

 

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